“GatoSuelto”
por Miguel Antezana
Tras unos días de agitación, de esfuerzo y de luchas encontradas, un nutrido grupo de estudiantes universitarios finalizó una huelga de hambre que venían protagonizando frente a las oficinas de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Caracas. Sus exigencias fueron claras y puntuales: liberación de los presos políticos y la visita –tantas veces negada- de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Como toda acción opositora en los últimos años, ésta comenzó casi desapercibida y no recibió la atención del resto de la sociedad. No obstante, bastaron pocas horas para despertar la importancia y significado de la protesta para que miles y miles giraran la cabeza y reaccionaran; aunque sea simbólicamente. Muchos estudiantes de diversas partes del país, se unieron a la protesta, incluyendo a algunos (no todos) los presos políticos. La huelga de hambre trascendió las fronteras y los medios internacionales reseñaron la protesta estudiantil.
A esas alturas del partido, cuando el régimen sintió la presión nacional y las miradas internacionales, sucedió algo que todavía no termino de entender: la huelga fue suspendida, pues la CIDH invitó a una comisión estudiantil a visitarlos en su sede en Washington. “Los objetivos han sido cumplidos” se llegó a oír por algún manifestante estudiantil, lo cual me confundió más, pues nunca escuché que se buscara un viaje a los Estados Unidos. Los presos políticos siguen presos, no hay visita programada de la CIDH a Venezuela, y el secretario general de la OEA –el tantas veces insultado Insulza- sólo manifestó “preocupación”.
¿Qué pasó realmente aquí, que finalmente no pasó nada? No sé por qué, pero a mi me huele la intervención de políticos, politiqueros o aspirantes a serlo, que influyeron en una acción estudiantil independiente que iba recaudando apoyos exponencialmente. Esta extraña “dilatación” de la protesta (pues la visita a Washington es en 15 días), únicamente le conviene al gobierno de Chávez; tiempo suficiente para crear cortinas de humo, para dictar más leyes reñidas con la Constitución (y rechazadas en referendo) y seguir haciendo lo que le de la gana, para variar.
Hay que ser más que sordo, ciego, testarudo (por no decir algo más directo) para no darse cuenta de que la estrategia del gobierno (desde 2002, con su manoseado y aburrido argumento del “golpe” que se le dio a Chávez) es eliminar a la oposición. Así, con todas sus letras: ELIMINAR. Por ello, cualquier movimiento de masas distinto a los provenientes de organizaciones políticas resulta “peligroso” para el régimen, pues es el “pueblo” (como ellos se refieren) el que está reclamándole al gobierno; ergo, a Chávez. Y pueblo, atrae más pueblo.
Más allá de las consecuencias no medidas de haber levantado la huelga de hambre, hay factores de más peso que el régimen conoce perfectamente. Los reclamos de la sociedad no tienen que ver solamente con los presos políticos y la visita de cortesía de la CIDH (total, al fin y al cabo, nada pueden hacer ellos para cambiar las cosas en Venezuela).
En el país se atropella a todos y cada uno de los ciudadanos que no apoyen al régimen, que no vistan de un color y los acompañen (obligados) en sus marchas, caminatas o concentraciones para aupar alguna idiotez que se le ocurra al caudillo. Y esta “política” no tiene dolientes.
Qué le importa a Chávez la inseguridad que todos conocen, sufran o sientan, si él tiene un presupuesto mil millonario para su seguridad personal. Qué le importa a Chávez el hambre que sufre cada familia a la que el presupuesto no le alcanza, si el bota a la basura millones de dólares para hacer una “cumbre” con naciones africanas, que lo único que pueden compartir con Venezuela es desigualdad, tiranía y en algunos casos miserias.
El asunto no es hablar o plegarse a una huelga, pues algunos se defenderán diciendo “tú no estuviste ahí, pasando hambre”. Lo importante es tener claro qué se busca y la convicción de llegar a la meta… sin pausas a medio camino. Y esto no es ser golpista, incitar al magnicidio, o llamar a la rebelión civil; es simplemente un llamado al sentido común (que muchas veces es el menos común de los sentidos).
La protesta en Venezuela debe ser más que política, debe ser de principios, de derechos elementales y por la libertad que uno tiene para hacer y pensar como mejor le parezca, sin imposición de ideologías primitivas o de frases políticas cavernícolas sin sentido. El problema en Venezuela no es hambre de comida, es hambre de justicia, es hambre de gobernantes, es hambre de mentes con conocimiento, pues cada día el país es visto dentro un proceso de vergonzosa regresión. Y eso con una huelga de hambre, no se puede cambiar.





Sorprender la claridad radiografica conque el articulista dibijo lo que ocurre a diario en el pais. Que hace falta?, estoy convencido que falta solo la presencia de un ciudadano, comun, normal, que pueda enfocar con liderazgo lo que seguiere y no desviar el curso de las exigencias por sugerencias de los llamados lideres politicos, Un ciudadano comun, si y el porque radica en que mientras el gobierno se dedica a tildar una y otra vez a los politicos de siempre de corruptos y golpistas , a un ciudadano , normal pero con vision de pais no puede tildado de conspirador porque es negarse el gobierno su posicion democratica al impider el ejercicio de los derechos civiles de un ciudadano, Un ciudadano comun sin antecedentes politicos y por lo tanto sin tachas politicas es lo mas peligroso que el gobierno visualiza en el horizonte, de hecho preguntense como llego chavez al poder a pesar de la promocion del golpe?. llego como un ciudadano comun, entre las cosas lamas que trajo fue una vision de pais con 200 anos de antiguedad, no tiene la capacidad de ver al futuro, es como en criollo decimos, plata en manos de pobre no dura y asi lo ha demostrado con la dilapidacion de los dineros de la nacion y no conforme con eso, tiene la mira asi como fidel, en las cuentas de todos y cada uno de nosotros, para satisfacer su voraz apetito de poder. Por eso el mejor ejemplo a seguir es una protesta contundente emplazada en el tiempo, duradera que todos los sectores de la sociedad se vayan agolpando en derredor de ella y que permita hecerle ver al gobierno que asi como su lema, el poder esta en el pueblo, pero sin chavez.