Culmina una década en la historia del deporte, diez años marcados por la sombra de cientos de atletas profesionales que lograron sus hazañas consumiendo sustancias prohibidas, y por los vientos que soplan esto no va a cambiar.
A medida que la Agencia Mundial Antidopaje tiene la capacidad de detectar esteroides, son varios los laboratorios que están creando en paralelo nuevas drogas para mejorar el rendimiento de los jugadores. Algo realmente dantesco pero real, un gran negocio a escala mundial.
En los últimos años se han encontrado importantes casos de dopaje en reconocidos deportistas de diferentes disciplinas. El ciclismo es uno de los más afectados. Cada año que pasa se puede observar como en casi todas las competencias que se realizan siempre detectan alguna sustancia ilegal.
Otro de los ejemplos más tristes y seguramente con la mayor cantidad de gente involucrada es el béisbol de las Grandes Ligas, donde hace unos años ni siquiera se revisaba a los jugadores, ahí están los resultados. Ahora los directivos se dan golpes de pecho, cuando hace muy pocos años se hacían la vista gorda, algo totalmente injustificado. De un día para otro vimos como jugadoresde talla normal en un corto tiempo aumentaban su fuerza y masa muscular a niveles astronómicos. Peloteros como Roger Clemens, con cientos de triunfos y Barry Bonds, poseedor de record de home runs aún niegan haber consumido sustancias ilícitas, pero era evidente el cambio físico de ambos. Igual pasa con jugadores como Alex Rodríguez, Manny Ramírez, Samy Sosa, Mark McGwire, José Canseco; incluso venezolanos, que se han visto involucrados en escándalos de dopaje.
En la actualidad varios deportistas que han confesado luego de años de retiro que en efecto, “si” utilizaron esteroides a lo largo de su carrera.
Recordemos a la velocista norteamericana Marion Jones, ganadora de cinco medallas olímpicas, una chica considerada súper atleta; pero al cabo de varios años ella misma dijo que consumió anabólicos durante los juegos olímpicos de Sídney; luego su ex esposo Tim Montgomery, ex dueño del récord mundial de los 100 metros también incurrió en la lista negra, los escándalos se volvieron frecuentes.
Estamos claros que estas sustancias ilegales no se inventaron en los últimos diez años, sin embargo, es de suma importancia incrementar los mecanismos y organismos mundiales para combatir con mejor eficacia este problema.
¿A quién engañan? Entre cielo y tierra no hay nada oculto, la verdad siempre, más temprano que tarde, sale a la luz pública.
Esta situación es tan preocupante que en la actualidad así un deportista gane una competición de manera limpia (sin consumir drogas para mejorar rendimiento), siempre quedarán dudas sobre su triunfo. Tal es el caso de Lance Armstrong, ganador del tour de Francia en siete oportunidades, señalado por muchos de haber utilizado sustancias ilegales. Otro deportista es el jamaiquino Usain Bolt, ganador absoluto de velocidad en las olimpiadas y en el mundial de atletismo y nadie lo puede creer. En fin, es importante asumir y enfrentar esta realidad, el deporte debe ser honesto y sin trampas, pero muchos no lo ven así, algo realmente triste. Amanecerá y veremos como continua esta polémica en el 2010, año con múltiples eventos deportivos, el más importante, el Mundial de Fútbol Sudáfrica.
A propósito del fin de este 2009, no quiero dejar pasar la oportunidad para transmitirle a todos nuestros lectores que de corazón les deseo un felíz año. Es un placer compartir con ustedes cada semana de diferentes temas relacionados con el acontecer deportivo nacional y mundial. Éxito en todo lo que se propongan para el nuevo año.
Un gran abrazo.
Alvaro Algarra




