En Estados Unidos el fútbol americano es el deporte que más adeptos tiene, la temporada es mucho más corta que la del béisbol de las grandes ligas; millones de personas esperan cada año para ver el Super Bowl, el partido final, el evento de mayor importancia a nivel televisivo en toda la nación. Este año luego de una larga historia de derrotas, los santos de Nueva Orleans ganaron el campeonato, al derrotar con marcador de 31 a 17 a los Colts de Indianápolis.
Al principio de la temporada nadie daba nada por ellos, sin embargo, jugando con el corazón, representando a una ciudad que fue cruelmente golpeada por la naturaleza con el huracán Katrina en 2005, donde murieron miles de personas debido a las fuertes inundaciones.
El equipo del estado de Louisiana, guiados por el mariscal Drew Brees de manera impecable, en un partido electrizante a sólo tres minutos del final con una intercepción de Tracy Porter de un pase de Manning, corrió 74 yardas para una anotación que dio la ventaja a los Santos y de esa manera ganaron el encuentro.
Los habitantes de Nueva Orleans salieron a las calles para celebrar el triunfo de su equipo. Más de 21 años tuvieron que esperar para este día tan especial. Ahora la ciudad se viste de fiesta al mejor estilo Mardi Grass. Cabe destacar que la transmisión del evento batió todos los records de televisión en Estados Unidos. Un total de 106,5 millones de personas vieron el partido. Otro dato curioso es que los anunciantes pagaron hasta tres millones de dólares por 30 segundos de publicidad durante el choque. Felicidades a los justos campeones




